Situaciones de Emergencia

En este apartado explicaremos algunas de las actuaciones que se deben llevar a cabo cuando suceda algún accidente en el aula de Infantil, entre ellas encontramos: hemorragias, heridas, traumatismos, atragantamiento y epilepsia.

HEMORRAGIAS

Es la salida de sangre por la rotura de algún vaso sanguíneo. Se pueden producir hemorragias externas (la sangre sale hacia el exterior del organismo) o internas (la sangre se acumula debajo de la piel o alguna cavidad interna). 

En caso de que se produzca una hemorragia externa debemos:

  • Realizar la valoración ABC.
    • A de alerta (consciencia) y abrir la vía aérea: acercarnos por delante, de frente a la persona (no hacerlo desde detrás pues puede provocar que la persona gire la cabeza instintivamente para mirarnos y se agrave la lesión), para estimularle o zarandearle ligeramente, con mucho cuidado de no moverle bruscamente. Para abrir la vía aérea realizaremos la Maniobra Frente-Mentón: Poner a la persona tendida en el suelo, boca arriba (si es posible); Luego, la mano en la frente de la víctima, inclinando su cabeza hacia atrás con suavidad, dejando libres el pulgar y el dedo índice por si tiene que taparle la nariz para hacerle la respiración boca a boca; Por último, con la otra mano, colocar las puntas de los dedos bajo el mentón o barbilla de la víctima y elevarlo para abrir la vía aérea.
    • B de “buena respiración”, llevaremos a cabo de maniobra ver-oír-sentir: a) VER con el pecho descubierto, si es posible, si este se mueve y lleva el compás de una respiración; identificando los movimientos de una respiración ineficaz (superficial y muy lenta, como de 4 respiraciones por minuto); b) OIR acercando nuestra oreja a la cara de la persona accidentada para intentar escuchar los sonidos de su respiración y para…; c) SENTIR el aliento de esa respiración en nuestra cara.
    • C de “circulación”, teniendo en cuenta los movimientos, pues si una persona se mueve, significa también que su corazón bombea la sangre que los músculos necesitan para moverse, y la respiración, ya que si respirar de forma normal significa que su corazón está bombeando sangre para mantener el funcionamiento del sistema respiratorio (pulmones, bronquios…).

En caso de que se produzca una hemorragia externa, debemos:

  • Presionar directamente sobre la herida con una gasa estéril o algo limpio (sábana, ropa). Si la gasa se empapa, no levantarla sino colocar más encima.
  • Elevar el miembro afectado, en el caso de hemorragias en extremidades.
  • Trasladar urgente a un centro sanitario, haciendo una valoración continua.


También es aconsejable tumbar a la persona y colocarla en la posición antishock (tumbar a la persona boca arriba, con la cabeza ladeada y las piernas elevadas 45º).

En el caso de que se presenta una otorragia (salida de sangre por el oído), se debe colocar a la persona en posición lateral de seguridad sobre el oído sangrante, nunca taponándolo. Y en la epistaxis (salida de sangre por la nariz), se debe hacer una compresión manual de la fosa nasal sangrante con la cabeza inclinada hacia adelante.

La hemorragia interna es más difícil de detectar, por lo que ante cualquier sospecha (tras caída de altura o accidente de tráfico), la actuación se centrará en:

  • Valoración ABC.
  • Prevenir y tratar un posible shock hipovolémico (por pérdida importante de sangre), colocando a la persona en la posición antishock.
  • Evitar pérdida de calor, abrigando a la persona accidentada. Aflojar las ropas.
  • Trasladar urgente a un centro hospitalario haciendo una valoración continua. 


HERIDAS

Una herida es la pérdida de continuidad de la piel debida generalmente a un traumatismo o golpe, que supone que se pierda la principal barrera contra las agresiones externas, aumentando el riesgo de infección y la posibilidad de lesión en tejidos más profundos.

En heridas superficiales debemos:

  • Controlar la hemorragia, si la hay.
  • Limpiar y desinfecctar con agua y jabón, utilizando gasas estériles.
  • Secar bien la zona.
  • Aplicar antiséptico adecuado. Clorhexidina 0,05%.
  • Tapar la herida con un apósito estéril (gasa, esparadrapo).

En heridas graves profundas:

  • Valoración ABC.
  • Controlar la hemorragia si la hay.
  • Limpieza con suero fisiológico (o agua en su defecto).
  • Tapar con una gasa.
  • Traslado urgente a un centro sanitario, con una valoración continua.

En heridas graves perforantes y amputación:

  • Valoración ABC, actuando en consecuencia.
  • Controlar la hemorragia si la hay.
  • NUNCA intentar retirar un objeto clavado.
  • Limpieza con suero fisiológico y tapar con una gasa.
  • Traslado urgente a un centro sanitario, con una valoración continua.


TRAUMATISMOS

Contusión. Lesión producida por una fuerza mecánica sin llegar a producir rotura de la piel. Los primeros auxilios serían:

  • Inmovilizar la zona afectada y, si se trata de una extremidad, mantenerla elevada.
  • Aplicar frío local (hielo, nunca directo sobre la piel) durante unos 10-15 minutos cada 4 horas.
  • Valoración médica si precisa.

Esguince. Separación momentánea de las superficies de las articulaciones que produce la distensión de los ligamentos. Presenta dolor moderado/intenso, inflamación de la zona y una dificultad o imposibilidad de mover la articulación afectada. Los primeros auxilios son:
  • Elevar la zona afectada y dejarla en reposo absoluto.
  • Aplicar frío local durante 10-15 minutos cada 4 horas.
  • Traslado a un centro sanitario para valoración médica.

Luxación. Separación permanente de la superficies de las articulaciones, produciéndose un dolor muy intenso, inflamación importante, deformidad observable e incapacidad evidente para moverla. Los primeros auxilios son:
  • Inmovilizar la extremidad tal y como se encuentre la articulación.
  • NUNCA intentar “colocarla bien”.
  • Traslado urgente a un centro sanitario. 

Fractura. Rotura del hueso. Se pueden clasificar en fracturas abiertas (llegan a romper/cortar la piel) y cerradas (no hay rotura de la piel ni herida). Pueden producir hemorragia, tanto externa como interna. La forma de actuar es:
  • Valoración ABC, actuando en consecuencia.
  • Tratar la hemorragia si la hubiese.
  • No mover a la persona si no es absolutamente necesario (por haber riesgo de mayores lesiones).
  • Inmovilizar la fractura con mucho cuidado, sin intentar “recolocarla”, incluyendo las articulaciones más cercanas.
  • Retirar la ropa, calzado, anillos, pulseras, etc. del miembro afectado con sumo cuidado de no movilizar la fractura.
  • Tratar la herida si la hubiese.
  • Traslado urgente a un centro hospitalario, con una valoración continua. 


ATRAGANTAMIENTO

El atragantamiento es una situación provocada por el enclavamiento de un cuerpo extraño (comida, tapón, parte de un juguete, botón, chicle…) en la vía aérea, impidiendo el paso del aire a los pulmones. También se puede producir por vómitos, secreciones o la caída de la lengua en la pared posterior de la faringe en una persona inconsciente.

Este atragantamiento puede ser leve (si la persona puede hablar, toser y respirar) o grave (no puede hablar ni respirar, presenta silbidos al respirar, intentos silenciosos de toser o inconsciencia).

En el caso de obstrucciones leves únicamente hay que animar a la persona a que continúe tosiendo, pero si es grave, es necesario comenzar inmediatamente con las maniobras de desobstrucción y pedir que alguien alerte al sistema de emergencia (112).

Para realizar la maniobra de desobstrucción en niños y niñas de 1 a 8 años debemos:

  1. Colocarnos a un lado y ligeramente por detrás de la persona.
  2. Sostener el tórax con una mano e inclinar a la persona hacia adelante para que el cuerpo extraño, al salir, caiga al suelo.
  3. Dar hasta 5 golpes en la espalda (entre las paletillas) con el talón de la otra mano. Comprobar después de cada golpe si se ha expulsado el objeto (no seguir golpeando si sale).

Si esto no se ha resuelto después de los golpes habrá que realizar la Maniobra de Heimlich, para lo que es necesario:
  1. Abrazar a la persona por detrás e inclinarla hacia adelante.
  2. Colocar el puño de una mano con el pulgar dentro del puño en el abdomen, entre el ombligo y el final del esternón y realizar 5 compresiones con fuerza, pero no demasiada para evitar dañar los órganos internos, de forma que no se llegue a levantar al niño o la niña del suelo, con un movimiento seco, en dirección hacia atrás y hacia arriba, hasta conseguir la desobstrucción.
  3. Podemos ir alternando estas dos maniobras (5 golpes en la espalda y 5 compresiones abdominales) hasta conseguir la desobstrucción o hasta que la persona caiga inconsciente.


REACCIÓN ALÉRGICA GRAVE O ANAFILAXIA

Es una reacción alérgica provocada sobre todo por alimentos, picaduras de insectos o medicamentos en personas alérgicas a ellos. Generalmente comienza con hormigueo en la boca, calor, congestión nasal, lagrimeo y, posteriormente, aparece broncoespasmo, ronquera, dificultad respiratoria, shock y muerte.

En caso de que suceda, debe llamarse inmediatamente a la sala del 112 para que le pasen con un médico del Servicio de Urgencias Canario (SUC) y avisar a la familia. El tratamiento consiste en administrar adrenalina en la parte exterior del muslo, que se presenta en forma de jeringa precargada. Puede administrarse sobre la ropa. Si el alimento sigue en contacto con su piel (manos, cara, etc.) lavar con agua abundante y si lo tuviera todavía en la boca, indicar que lo escupa.



  • Para inyectar la adrenalina hay que agarrar el autoinyector con la mano dominante, con el pulgar al lado de la tapa gris de seguridad y, con la otra mano, retirar dicha tapa.
  • Con el extremo negro apuntando hacia la parte externa del muslo apoyar el autoinyector con firmeza formando un ángulo recto (90º). Y tras oír el “clic”, indicativo de que la aguja se ha disparado, mantenerlo en esa posición durante 10 segundos.
  • Masajear la zona de la inyección durante otros 10 segundos.
  • Retirar el autoinyector y desecharlo de forma segura.


EPILEPSIA

Es una descarga eléctrica en el ámbito cerebral, que da como resultado una crisis epiléptica o “ataque”. Durante una crisis epiléptica se debe actuar de la siguiente manera:

  • Colocar a la persona tumbada sobre una superficie blanda para prevenir heridas accidentales, y con la cabeza hacia un lado para prevenir ahogos. Retirando gafas o cualquier objeto que pueda hacerle daño durante la crisis.
  • No sujetar nunca durante el ataque salvo que los movimientos provoquen golpes sobre la cabeza. Tampoco estimular de ninguna otra forma, no ayuda a interrumpir el episodio.
  • No introducir ningún objeto dentro de la boca: podría lesionar los labios, la lengua o los dientes o sufrir una mordedura en su propia mano.
  • No ofrecer nada de comer ni beber hasta que la persona esté completamente despierta y sea capaz de tragar con seguridad (es frecuente que alguien sugiera que le den “agua con azúcar”).
  • Antiepilépticos: un medicamento de administración rectal: Diazepam rectal de 5 mg, para menores de 3 años, y 10 mg para mayores de 3 años. Se podrá administrar siempre que haya un informe del médico y autorización por escrito de la familia. Para su administración colocar al niño o niña tendido de lado e introducir la cánula en toda su longitud en el ano; en menores de 3 años insertar solamente hasta el reborde circular marcado en la mitad de la cánula. Tras introducir el líquido, sujetar una nalga contra la otra para evitar la salida del medicamento.


Información e imágenes extraídas de: 

Martínez, N., Cansino, Á., Cubas, A., Martín, E., González, S., Artiles, M. (2011). Guía de atención a emergencias sanitarias en los centros educativos. Gobierno de Canarias. https://www.enfermeriacomunitaria.org/web/attachments/article/249/08_GUIA_COMPLETA.pdf.




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