Alimentación

Una alimentación es equilibrada cuando se consumen diariamente cantidades apropiadas de cada grupo de alimentos, calculándose por raciones diarias o semanales, dependiendo del grupo al que pertenecen los alimentos. 
Para ello nos centraremos en la pirámide de la alimentación. En la base de la pirámide se encuentran los alimentos que deben ser ingeridos diariamente, como son los derivados de los cereales y papas, verduras, hortalizas, frutas, leche y derivados lácteos y aceite de oliva. Otros alimentos, como legumbres, frutos secos, pescados, huevos y carnes magras se deben tomar alternativamente varias veces a la semana. En el vértice de la pirámide se encuentran las grasas, dulces, bollería, caramelos, pasteles, bebidas refrescantes, helados, carnes grasas y embutidos que van a añadir placer a la comida, pero deben tomarse en pequeñas cantidades, no se les asignan raciones por no existir requerimientos mínimos para ellos. 
En la siguiente imagen podemos observar la pirámide y las raciones necesarias de cada grupo.

Los niños de 2 y 3 años de edad necesitan el mismo número de raciones que los de 4 a 6 años, pero serán más pequeñas (2/3 de la ración). Todos ellos van a necesitar dos raciones diarias del grupo de la leche. Y es muy importante insistir en el uso variado de los alimentos, en la ingesta de agua necesaria, así como en la práctica diaria de ejercicio al aire libre. La dieta se distribuirá en 5 tomas: desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena. Debe ofertarse un gran número de alimentos con diferentes sabores y texturas para que el niño se acostumbre, evitando la monotonía. 

También se recomienda:
  • Mínima ingesta de alimentos procesados.
  • Ingerir alimentos frescos, de temporada y de procedencia local, siempre que sea posible.
  • Elegir preferentemente alimentos vegetales: hortalizas, frutas, cereales, legumbres, frutos secos y semillas.
  • Usar aceite de oliva como grasa principal, utilizando lo menos posible grasa de origen animal.
  • Disminuir la ingesta de alimentos fritos.
  • Aumentar la ingesta de alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, ricos en fibra, (pan, legumbres, pasta, patatas, arroz, etc.) y reducir el consumo de azúcares, dulces, bollería y picoteos.
  • Disminuir el consumo de sal.
  • Estimular el consumo de agua en lugar de las bebidas azucaradas de alto índice glucémico

Información e imagen extraídas de:

Alonso, Mª. A., Alonso, M., Aparicio, A., Aparicio, M., Aranceta, J., Arroba, Mª L., Barrio, R., Benéitez, A. Mª., Bousoño, C., Bravo, J., Bravo, R., Buño, M., Castellano, G., Cobaleda, A., Dalmau, J., de la Mano, A., de Manueles, J., de Miguel, F., de Vicente, M., Donat, E., Escobar, H., Espejo, M., Ferrer, B., Ferriz, I., Fuentes, D., García, C., García, J., García-Onieva, M., Gil, Á., Gil-Campos, M., Herranz, B., Hidalgo, I., Lama, R. A., Lambruschini, N., Lázaro, A., Leis, R., Martínez, C., Martínez, Mª. J., Martínez, L., Martínez, V., Martínez, M., Meavilla, S. Mª., Medina, E., Méndez, Mª. J., Merino, R., Moráis, A., Morales, Mª. T., Moreno, L., Moreno, J. M., Muñoz, Mª. T., Mustieles, C., Núñez, A. I., Parra, I., Pavón, P., Pedrón, C., Peláez, Mª. J., Perdomo, M., Quero, J., Redondo, P., Ribes-Koninckx, C., Rincón, P., Román, E., Ruiz, P. J., Sáenz, M., Salas, S., Sastre, I., Sesmero, M. Á., Sierra, C., Soriano, L., Tojo, R., Vitoria, I. (2007). Manual práctico de nutrición pediátrica. Ergon.   https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/manual_nutricion.pdf


Comentarios